Pedro Fernández Barbadillo nació en Bilbao, España. Es Licenciado en Derecho y cursó el master de periodismo de El País. Ha trabajado como periodista económico en Gaceta de los Negocios y Estrella Digital, y en prensa regional del Grupo Prisa. Actualmente es colaborador del Grupo de Estudios Estratégicos y profesor de Expresión Oral y Escrita del Instituto de Humanidades Ángel Ayala de la Universidad San Pablo - CEU.
Mientras la derecha se empecinó en querellas intestinas en los primeros años de la democracia, la Concertación acudió unida a todas las elecciones, lo que es una de las explicaciones de su hegemonía política. Pero la situación ahora se presenta a la inversa.
¿Qué lugar es más peligroso: Bagdad o Ciudad Juárez?, ¿la capital de un país donde se enfrentan facciones políticas y religiosas, que es campo de batalla de terroristas internacionales y donde se hallan desplegadas docenas de miles de soldados extranjeros o bien una ciudad fronteriza mexicana a la que solían acudir miles de turistas de Estados Unidos para divertirse?
Cada vez que han aflorado o se han insinuado los vínculos y los favores entre la ETA y las guerrillas y los regímenes socialistas de América, África u Oriente Medio, los tontos y los malvados han afirmado que eran imposibles, sin más pruebas que su ignorancia, su orgullo o su ideología.
La división de Iberoamérica no pasa sólo por la política, que gira en torno a la expansión del social-indigenismo, sino, también, por la economía. México, Chile, Colombia, Costa Rica y Panamá captan inversiones extranjeras y crecen. Por el contrario, los gobernantes que practican el intervencionismo y las nacionalizaciones hunden a sus repúblicas en la pobreza y la dependencia.
De los casi 900.000 millones de dólares que se movieron por todo el mundo en 2005 a la busca de inversiones, sólo 61.580 millones se fijaron en Iberoamérica, es decir, el 6,87%, cuando en esta región se encuentra la octava mayor economía del planeta, la brasileña. Si se compara con los registros de años anteriores, la impresión no mejora: la inversión extranjera directa (IED) en los países del Caribe y de Iberoamérica creció en 2005 sólo un 0,11%, cuando a nivel mundial ese crecimiento fue del 29%.
El encarecimiento del petróleo ha sido, hasta ahora, el mejor aliado del presidente venezolano Hugo Chávez, porque le ha permitido disponer de un chorro de dinero con el que abrevar a sus partidarios dentro y fuera del país. Desde hace unos meses dispone de otro medio: TeleSur, una cadena de televisión con cobertura para Iberoamérica que transmite “el ideal bolivariano”. Por ahora se difunde por cable, pero en menos de dos años se emitirá por medio de un satélite de comunicaciones y, por tanto, podrá captarse en un área mucho más amplia.