Además, la compresión del sistema pasa a ser el campo exclusivo de especialistas con conocimiento en ingeniería electrónica, ingeniería de sistemas y áreas afines.
El control del sistema de votación le ha sido arrebatado a los electores que es a quien debe pertenecer, perdiendo así el proceso eleccionario la condición de transparencia que por principio debe cumplir.
Detrás de la máquina de votación que es la interfase del sistema con los electores, tienen lugar una cantidad de operaciones relacionadas con el acopio, transmisión y totalización de los resultados electorales de espaldas al elector y de manera ininteligible para toda la población electoral.
Se trata de una Caja Negra que emite al final unos resultados a cuyos procesos de elaboración los electores estamos impedidos de supervisar y controlar, y sobre los que se exige la confianza y credibilidad de los electores sin ser ellos capaces de garantizar su veracidad.
Es importante destacar que la función de los testigos de mesa pierde efectividad con el uso del sistema electrónico pues se convierten en una forma inadecuada de supervisión y control de procesos inmateriales de manejo de información recibida, almacenada, distribuida y totalizada en lenguaje binario (recepción, almacenamiento, distribución y totalización de códigos de información) imperceptible a los sentidos humanos (vista, oído y tacto).
Más allá de las restricciones referidas arriba como comprometedoras de la transparencia y seguridad del sistema en cuanto al hecho de que su ámbito de compresión queda restringido al entendimiento de los expertos, la transparencia y seguridad del sistema quedan definitivamente en entredicho al revisar el informe del Grupo de Seguimiento Técnico GST) que realizó labores de revisión técnica al Sistema Automatizado de Votación para las elecciones presidenciales de diciembre 2006.
Son de destacar los siguientes aspectos del informe:
1.El grupo de especialistas (GST) señala que no realizó una auditoría formal al Sistema de Votación Automatizada, “dado que a los participantes acreditados no se les permitió el tipo de libertades normalmente asociadas al trabajo de un Auditor (acceso a toda la información, discrecionalidad mínima aceptable para la definición de los protocolos de auditoría, etc.)” y agregan que cuando en el informe se usa la palabra auditoría “se hace referencia a una Revisión Técnica restringida por las condiciones limitantes impuestas por el CNE para este propósito” (pag. 7).
2. De acuerdo con la información técnica suministrada en el informe del GST, el SAV utiliza memorias removibles (pendrives) lo cual consideramos un elemento importante en la desconfianza que los electores tenemos en el sistema, ya que lo hace, por razones obvias, altamente vulnerable a la manipulación indebida de la información electoral (pag. 8).
3. No hay garantía de que la clave para la transmisión de datos que es asignada por Smartmatic no sea informada a personal no autorizado (pag.9).
4. En innumerables ocasiones el informe refiere que se solicitó información y la misma no fue suministrada.
En resumen al grupo de especialistas se les negó información sobre los siguientes aspectos:
• Lista completa de todas las maquinas de votación y de las maquinas de acopio con sus seriales y ubicación (pag.9).
• Procedimientos escritos para el desarrollo de las aplicaciones (pag. 9).
• Nombres y roles de los funcionarios que intervienen en los procesos del software de las máquinas de votación (pag. 9).
• Descripción detallada del hardware de las máquinas de votación (pag. 9).
• Archivos de configuración de las máquinas de votación (pag. 9).
• En quién recae la responsabilidad de configuración de equipos de acceso de datos (RAS Server) entre CANTV y CNE (pag.11).
• Cuántos y cuáles sitios transmiten vía satélite (pag. 13).
• Contrato de Nivel de Servicio firmado por CANTV, donde se detallan áreas de trabajo, actividades, responsabilidades, tiempos de respuesta, para la operación y monitoreo de la Red antes, durante y después el día de las elecciones (pag. 13).
• Subsistemas completos que no fueron revisados porque no había sido revelada su existencia (pag. 19).
• Manuales de Procedimientos (pag. 21).
5. Sobre el Sistema de Autenticación de Votantes o Sistema de Identificación Biométrica (captahuellas) existe un misterio a su alrededor aun no develado. Los electores son sometidos al uso de ese sistema sin que hasta ahora se haya explicado cual es exactamente la función que cumple.
Al respecto el Informe del GST (pag.16) señala que el sistema únicamente puede ser efectivo para el caso del impostor de una persona cuya huella esté ya registrada en la base de datos local en el laptop.
Entonces, si su función es sólo para la autenticación del votante se desconoce por qué, y con qué fines se transmite la huella hacia un centro de computación.
Todo lo anterior corrobora nuestra argumentación sobre la falta de transparencia del sistema sin la cual es imposible inferir sobre su nivel de seguridad. Razón por la que no es posible para los electores tener confianza en el sistema electrónico de votación implantado en Venezuela desde 2004.
Además, la confianza de los electores en el sistema electrónico de votación no puede depender del control de los expertos que tienen que servir de mediadores entre el sistema y los electores. Menos aún en el de funcionarios gubernamentales del Consejo Nacional Electoral o de la empresa propietaria del sistema, SMARTMATIC.
En otras palabras, la confianza de los electores en el sistema electoral no puede provenir de un mero acto de fe.
En conclusión, el sistema electrónico de votación vulnera los fundamentos de la democracia, al afectar los principios de transparencia y seguridad establecidos para garantizar el libre ejercicio del derecho al sufragio.
Referencia: M.Torre, F.Gil, M.Cañas, L.Gonzáles, M.Wilhelm, F.Salinas. Auditoria técnica Realizada al Sistema de Voto Automatizado (Sva) para las elecciones Presidenciales 2006 en Venezuela. Grupo De Seguimiento Técnico (Gst). V Votobit, 2007