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23/8/2007
"La compra de armas es contra Estados Unidos, es guerra de guerrilla... Yes, sir"
Chávez proclama perpetuarse con leyes ilegítimas y fusiles Dragunov

”Una revolución… armada, que a nadie se le olvide”
 ”Una revolución… armada, que a nadie se le olvide”

Por Diario de América

Hugo Chávez Frías, en el Proyecto de Reforma Constitucional presentado recientemente desde el organismo del poder legislativo, la Asamblea Nacional, escenario escogido donde no existe representación de sus opositores, basó la mayor parte de su tradicional larga locuacidad de más de cinco horas en transmisión conjunta obligatoria para los medios radioeléctricos tanto públicos como privados de Venezuela, en 33 nuevos artículos, con los cuales pretende abrogarse poderes imperiales. Los lectores de Diario de América pueden leer ese proyecto aquí.

El propósito conlleva  impedir la  alternabilidad, para imponer la perpetuidad de su mandato, una presidencia sin límites. Ahora será no de 6 sino de 7 años, el periodo presidencial y con reelección indefinida. Ejercerá el control de la organización territorial al tener facultades para designar a sus representantes, significa la desaparición de la autonomía en gobernaciones y alcaldías. Exacerbada voluntad de sustentar un estado socialista de factura comunista.

De esta manera se  permitirá controlar la propiedad privada, la primacía de la propiedad pública, y lo que llama “propiedad colectiva”,  “propiedad social directa”. Llama la atención un nuevo elemento confiscatorio, la figura de la ocupación previa en la expropiación. En el área de la economía, tendrá igualmente facultades plenas para fijar las políticas monetarias, una competencia que perderá el  Banco Central de Venezuela.

En cuanto al rumbo de las fuerzas armadas, sus miembros, acusados por el venezolano común de vendidos y en evidente desprestigio por la falta de honor al no cumplir con el juramento de prestar servicio a la nación y sus ciudadanos, como está tipificado en la  todavía constitución vigente, sumisos ante el avance del modelo de revolución instaurado por Hugo Chávez,  manejará los conceptos de “lucha contra la oligarquía y el poder imperial” y  el de "guerra popular de resistencia". La Fuerza Armada Bolivariana, en su nueva denominación y concepto, será oficialmente popular y antiimperialista. Se convierte así  al ejército venezolano en una  fuerza “pretoriana”.

Hace pocos días el New York Times reportó que se estaría negociando, por parte del gobierno venezolano con la “Rosoboronexport”, una empresa exportadora de armas bajo control del Kremlin,  la adquisición de cinco mil fusiles llamados  “Dragunov”. Pues resulta que es un hecho. El mismo  presidente Hugo Chávez lo ha informado abiertamente. En esta oportunidad, desde otro espacio, su maratónico programa dominical “Alo Ciudadano”. 

0cho horas ininterrumpidas le tomó  lo que la mayoría de venezolanos considera que está haciendo: lavar cerebros contra los Estados Unidos, a quien acusa de todos los males de Venezuela, hasta de la pobreza, para justificar el equipamiento de armas a sus seguidores, especialmente en los sectores de estratos muy pobres de la población venezolana.

El gobierno de Chávez comprará este tipo de armamento capaz de matar a 600 metros de distancia y hasta con mira nocturna. Para francotiradores que actuarían en una "guerra de guerrillas". Fusiles de cañón largo y con mira telescópica, para hacer frente a una posible "invasión estadounidense", el usual ataque verbal del gobernante."El poder militar es parte del poder popular" y el fortalecimiento de éste es "la única manera de que el imperio no haga concreta su amenaza contra nuestra democracia".

"La compra de armas es contra Estados Unidos, es guerra de guerrilla... Yes, sir", dijo Chávez,  tras leer en dicho programa televisivo, un reporte de una agencia internacional  en el que Estados Unidos cuestionaba la adquisición de armamento por parte de su gobierno. "Gringo que se meta en una quebradita por allá, ’pum’. También vamos a comprar miles de equipos de visión nocturna, por si piensan meterse de noche. Ese equipo es para la guerra de guerrillas, desde la montañas, desde los cerros", expresó Chávez.

Fue de notoriedad cuando para  julio pasado cerró un contrato de compra con Bielorusia, por un monto superior a los mil millones de dólares. Un mes antes durante su viaje a este país, Irán y  Rusia, se confirmó la entrega a Venezuela por parte de los rusos de cinco submarinos de propulsión eléctrica y diesel.  País que previamente había vendido 24 aviones de caza Soukhoi-30, por un valor de tres mil millones de dólares, medio millar de helicópteros y cien mil  fusiles Kalashnikov.

El jefe de estado dijo que en Rusia observó "aviones de transporte muy útiles y mucho mejores que los [aviones] Hércules" de fabricación estadounidense que tiene el país sudamericano, y que también evaluaba la adquisición de otros submarinos rusos, de "helicópteros y otros equipos militares diversos".

"Pero no se asusten, eso no es para atacar a nadie, es para defendernos", reiteró el Presidente, al referirse a las preocupaciones y quejas de Washington por esas compras de armas. La inquietud de Washington con respecto al llamado supremo emperador del socialismo siglo XXI, ya condujo a diversas suspensiones de venta de armas, equipos y repuestos que tuvieran algunos componentes estadounidenses.

Consultado en relación a la compra millonaria, David J. Kramer, subsecretario de Estado para asuntos europeos y eurasiáticos, señala no parecer “compatibles con las necesidades de Venezuela… Plantea interrogantes sobre su uso final… No tenemos seguridad de cuál sería su propósito”.

Vistos los hechos y en virtud de la pretensión para implementar leyes confiscatorias de los derechos fundamentales del pueblo venezolano y la sentencia proferida por Hugo Chávez Frías  “que a nadie se le olvide”, que su revolución esta armada, dan cuenta las reacciones de los opositores en el país suramericano. Se trata  de oficializar lo que se venía alertando,  lo que se estaba y está viviendo en un país sin Estado de derecho, arrastrado por golpes a las instituciones, a los poderes públicos  en franca dependencia del poder ejecutivo, vasallos de Chávez.

Precisa el gobernante venezolano darle legalidad a todas las arbitrariedades y desmanes cometidas en todos estos años para garantizar la instauración de un sistema comunista al estilo castrista y  callar  a como de lugar la voz de la disidencia venezolana. Fomentar  así mismo, grupos desestabilizadores, como la guerrilla colombiana, los piqueteros argentinos, la misma banda terrorista ETA en España y sus asesinos terroristas alojados en el sur del continente americano.