Durante una larga década Chávez creó el caos para mantenerse en el poder y ahora viene el colapso del caos donde el comandante presidente pretende entronizarse de por vida sobre la miseria
El régimen decreta una devaluación del 50% del valor del Bolívar
En los países desarrollados los ciudadanos pagan hasta el 60% de sus ingresos en impuestos y reciben a cambio servicios públicos de primera, salud, educación, seguridad social y jurídica, todo dentro de un marco de apego a las leyes. Los maestros, bomberos y policías son respetados y bien pagados. Educación y salud en libertad y democracia. Casi se pudiese decir que da gusto pagar impuestos y sin embargo la gente se queja.
En nuestra querida y sufrida Venezuela, tenemos todo lo contrario. El régimen cobra prácticamente el 50% en impuestos directos e indirectos de cada Bolívar que gastamos y eso sin contar el impuesto a la vida que cada día pagamos para mantener a nuestras familias y bienes fuera de las manos del hampa que hoy por hoy es la que de verdad manda en el país.
En otras palabras, cobrar y no dar nada a cambio es un robo y los que así actúan deben ser enjuiciados. Un ejemplo clásico es el Seguro Social que recibe el 10% de los sueldos de todos los venezolanos más grandes aportes y presupuestos y todo el que tiene un empleo exige un HCM, en otro país dirían que estamos locos pagando doble.
Todo esto sin tomar en cuenta el mayor y más perverso impuesto, me refiero a la inflación que solo en los últimos doce meses se comió oficialmente el 30% del poder adquisitivo. Y para rematar el régimen decreta una devaluación del 50% del valor del Bolívar, sin ningún plan visible, con el maléfico propósito de que el chavismo tenga el doble mientras la población reciba la mitad.
Aunada al cobro de impuestos sin contraprestación, esta macro devaluación es otro clavo más en el ataúd de la economía familiar de los venezolanos que no estén “enchufados”
Durante una larga década Chávez creó el caos para mantenerse en el poder y ahora viene el colapso del caos donde el comandante presidente pretende entronizarse de por vida sobre la miseria y si fuese necesario sobre los cadáveres de quienes se le opongan en una especie de gobierno “frankenstein”.
“Un hombre puede morir por su país, pero un país no puede morir por un hombre” Sera!!!