Chávez: “manchado con la sangre de los venezolanos”. Lo dijo el ex golpista del 4 de febrero, F. Arias Cárdenas. A pesar, años más tarde es nombrado por Chávez Embajador de Venezuela ante la ONU
11 de abril de 2002: Día de la masacre en Venezuela
Preciso hacer una retrospectiva de los acontecimientos de abril de 2002, para desmontar esa mentira que Chávez suele terminar por imponer. Es una ficción del tipo de ficciones que es más fácil de creer que la realidad. Para quienes no lo conocen como lo conocen los venezolanos de la democracia, que lo padecen, Hugo Chávez no es más que un rústico dictador tropical mentiroso.
¡Como quisiera yo que Chávez respetara la integridad física de sus presos políticos como los supuestos golpistas respetaron la suya!
El supuesto golpe de estado en Abril de 2002 comenzó cuando el pueblo venezolano cayó en la provocación de defender el modelo profesional de la industria Petróleos de Venezuela, PDVSA.
Esa provocación consistió en despedir a sus profesionales, a todos aquellos que estaban resistiendo la politización de la compañía petrolera estatal, el domingo anterior a la masacre. El descaro mayor, cuando años más tarde, reconoció provocar la confrontación porque le era necesario, en un discurso reciente ante la Asamblea Nacional.
La estrategia era que en la previsible reacción nacional, los profesionales en la industria protestarían, lo que los identificaría ayudando a la subsecuente purga, "limpieza política".
En ocasiones sucesivas el gobernante venezolano ha provocado con insultos a las personas (y ¡hasta instituciones!) que le son obstáculo para alcanzar y disfrutar el poder absoluto que lo obsesiona. Lamentablemente, la provocación resulta efectiva porque de esta manera obliga a las personas a actuar a destiempo, mientras Chávez está completamente preparado para distorsionar y manipular las interpretaciones de los acontecimientos, y así siempre gana.
Manifestantes como quien suscribe, nos encontrábamos dentro de la marcha de más de un millón doscientos mil personas, en lugares de excepción, por lo que podemos afirmar con la autoridad de testigo presencial, cómo los grupos armados paramilitares afectos al gobierno de Hugo Chávez, así como militares, estaban masacrando a los manifestantes.
Que dio como resultado 19 muertos y cientos de heridos de gravedad, mientras que el gobierno impedía que las personas conocieran lo que en realidad estaba pasando al obligar a una transmisión conjunta “en cadena” nacional, de televisión de una alocución históricamente insulsa del presidente Chávez, en la que queda muy claro que simplemente estaba matando el tiempo mientras la masacre ocurría.
Lo confuso del día comienza cuando la masacre de los manifestantes no se lleva a cabo en la escala que el régimen pretendió, sino que por el contrario, militares de la más alta confianza del presidente, como el General Rosendo, desobedecieron las órdenes de masacrar la manifestación. Es tan particular la sucesión de hechos de ese día, que su crónica desapasionada es increíble:
En horas de la noche, el único bando que logra sacar tanques de guerra a la calle es el bando oficialista, que al mando, de quien más tarde llegaría a ser, Ministro de la Defensa, el General Jorge Luis García Carneiro, lleva un destacamento de tanques a proteger la sede del gobierno, el Palacio de Miraflores.
Luego en horas ya de la medianoche, día 12, se pronuncia también en “cadena” nacional ante el mundo, el General Lucas Rincón Romero, acompañado del Alto Mando para anunciar que Chávez renunció, y así dijeron:
“Los miembros del Alto Mando Militar de la Fuerza Armada Nacional de la República Bolivariana de Venezuela deploran los lamentables acontecimientos sucedidos en la ciudad capital en el día de ayer. Ante tales hechos se le solicitó, al señor presidente, la renuncia de su cargo, la cual aceptó” (En el video 1)
Llama la atención que nunca fue llamado a declarar y actualmente goza del privilegio de una embajada.
Sin embargo, la implosión del régimen era tal, que el presidente negocia a través de la Conferencia Episcopal Venezolana la entrega del poder a los militares en rebelión. En rebelión, sí, pero en rebelión *pasiva* al negarse a acatar las órdenes genocidas del régimen. Casi de inmediato, los hechos políticos que se suceden conducen a una rebatiña por el poder en las altas esferas y el decreto emanado de Pedro Carmona resulta anticonstitucional. Lo que hace que los mismos militares que con su ascendiente sobre las fuerzas armadas lograron deponer la tiranía, devuelvan indudablemente sano y salvo a Hugo Chávez.
Como puede apreciarse, Hugo Chávez no fue asesinado en custodia de los militares que desobedecieron su orden de masacrar la manifestación. No fue torturado, no fue golpeado, ¡nada! Sólo estuvo bajo custodia, y fue devuelto a la presidencia habiéndosele respetado la integridad física en todo momento.
Bastante atípico para un supuesto golpe de estado… ¡Como quisiera yo que Chávez respetara la integridad física de sus presos políticos como los supuestos golpistas respetaron la suya!
Un tanto después, el mismísimo Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), literalmente repleto de chavistas, es decir, juristas mediocres que llegaron al tribunal supremo de Venezuela sólo porque eran considerados piezas del oficialismo, absuelven a los militares que desobedecieron la masacre de acusaciones de golpismo.
Y en pleno disfrute del poder absoluto, Chávez nombra sucesivamente a sus grandes adlateres de Lucas Rincón y Garcia Carneiro como ministros; desmantela su tribunal supremo con juristas todavía mas mediocres, pero más leales a su régimen, desmantela otras instituciones como el Consejo Nacional Electoral (CNE).
Igualmente, purga a las fuerzas armadas de oficiales institucionalistas, destruye la Policía Metropolitana de Caracas, encarcela a los comisarios (Simonovis, Forero, Vivas) y los policías que nos defendieron en la marcha, y por supuesto, se da inicio al desmantelamiento de la industria petrolera profesional para sustituirla por la “roja, rojita” PDVSA de hoy.
Muy significativas, las declaraciones en una entrevista (en este video), a raíz de los hechos, por parte del ex golpista del 4 de febrero, Francisco Arias Cárdenas, quien se desempeñaría años más tarde durante su gobierno, como el Embajador de Venezuela ante la ONU: “Chávez: “un asesino manchado con la sangre de los venezolanos” (el video 2)
Los únicos golpes de estado en los últimos 40 años de la historia de Venezuela tienen como protagonista a Hugo Chávez: los golpes militares de febrero y noviembre de 1992 contra un gobierno legítimamente constituido.