Represión sangrienta en el Tibet. ¿Dónde están los adalides de la paz?
El paralelismo es total entre la actuación del Gobierno chino en la represión de Tian´anmen en 1959 y el llevado a cabo en los últimos días en la región de Tibet –así es el talante comunista chino- pero cabe preguntarse, ¿dónde está la comunidad internacional?
De Tiananmén al Tibet. El comunismo chino sigue siendo una amenaza
Un año, 1989. Un periodo de tiempo, entre el 15 de abril y el 4 de junio. Un país, China. Una ciudad, Pekín. Un lugar, la plaza de Tian´anmen. Una serie de manifestaciones lideradas por estudiantes, intelectuales y trabajadores chinos, protestaban contra la represión y la corrupción del Partido Comunista, la inflación y el paro.
El Partido Comunista chino decidió entonces suprimir las protestas por la fuerza. El 20 de mayo el Gobierno declaró la “ley marcial” y en la noche del 3 de junio los tanques y el ejército hicieron acto de presencia en la citada plaza con el objetivo de poner fin a la protesta. Entre 400 y 800 personas asesinadas según la CIA y cerca de 2600 según fuentes no identificadas de la Cruz Roja China.
Tras la oleada de violencia, el Gobierno incrementó la represión para suprimir a los “instigadores” del movimiento, expulsó a la prensa extranjera y se adueñó de la cobertura de los acontecimientos en la prensa china. La cruel represión de la protesta de Tian´anmen causó la condena internacional de la acción llevada a cabo por el Gobierno de la República Popular China.
Entrados ya en el s. XXI, cientos de personas han muerto durante la represión de las manifestaciones de la semana pasada en Tíbet contra la ocupación china de 1959, afirmó en un comunicado el gobierno tibetano en el exilio en Dharamsala, en el norte de la India.
"El hecho de que numerosas manifestaciones que comenzaron el 10 de marzo en la capital Lhasa y otras regiones del Tíbet hayan implicado la muerte de centenares de tibetanos debido al uso de la fuerza (...) debe llamar la atención de las Naciones Unidas y la comunidad internacional", indica el comunicado.
Las autoridades chinas han dado un ultimátum a los manifestantes para que cesen en sus reivindicaciones pero no parece ser esa la intención de los monjes; la situación ha llegado a tal extremo que incluso las autoridades de EE UU han enviado un correo a sus ciudadanos para que abandonen cuanto antes la zona.
Entre tanto, los corresponsales de la prensa extranjera están siendo obligados a salir del país, se bloquea el portal de Internet YouTube por haber colgado vídeos sobre las protestas en el Tibet y mucho nos tememos que los medios chinos que siguen las protestas están totalmente controlados por el Gobierno.
El paralelismo es total entre la actuación del Gobierno chino en la represión de Tian´anmen en 1959 y el llevado a cabo en los últimos días en la región de Tibet –así es el talante comunista chino- pero cabe preguntarse, ¿dónde está la comunidad internacional?