De la pasividad de las autoridades venezolanas, es un claro ejemplo las manifestaciones de Luis Alberto Trincado, miembro de la denominada Plataforma BAI (SÍ), una asociación de residentes vascos en Venezuela "que apoya la lucha de nuestro pueblo por su autodeterminación", según dijo.
De la pasividad de las autoridades venezolanas, es un claro ejemplo las manifestaciones de Luis Alberto Trincado.
Siguiendo la línea marcada por el anterior artículo, analicemos el segundo “paraíso”, donde los terroristas de ETA gozan de todas las prebendas, se entrenan y ejercen una labor de gestión de empresas, para generar una riqueza que engrosen las arcas de la banda asesina.
Se trata de Venezuela, otro país gobernado dictatorialmente, de ideología semejante a Cuba, donde la llamada “revolución bolivariana”, es un muy buen caldo de cultivo para este tipo de organizaciones terroristas. Dándoles todo tipo de cobertura e incluso entrando en el aparato del estado venezolano.
Un ejemplo significativo es el caso de la esposa del etarra Arturo Cubillas Fotán, fue designada Directora General de la Dirección del Despacho de la Presidencia de la República. Goizeder Odriozola Lataillade, estuvo a cargo de la Dirección General Encargada de la Oficina de Información y Relaciones Públicas del Ministerio de Agricultura y Tierras.
Por su parte, Arturo Cubillas desempeñó el cargo de Director de Bienes y Servicios de la misma cartera, siendo para entonces ministro, Elias Jaua. Recordamos que en el 2002 fue detenido por la DISIP, el organismo de seguridad de Venezuela y dada su libertad en tan solo cuatro horas. Participando días después en un evento de radicales de izquierda de varios países inaugurado por el presidente Hugo Chávez, realizado en el Fuerte Tiuna, de las Fuerzas Armadas, en el que la delegación de independentistas catalanes y vascos hizo gala de las banderas republicanas.
Sobre los antecedentes de Cubillas, podemos decir que formaba parte del “comando Oker” y fue acusado por la policía española de los asesinatos del francés Joseph Couchot, cometido el 16 de noviembre de 1984 en Irún, de Angel Facal Soto, perpetrado el 26 de febrero de 1985 en Pasajes y del policía nacional Máximo García Kleinte, ocurrido en San Sebastián el 15 de mayo de 1985. A este comando pertenecían los terroristas de ETA, Idoia López Riaño (Tigresa), condenada por matar unas 20 personas y José Angel Aguirre Aguirre. Si no fuera suficiente la penetración de comunistas cubanos, de iraníes, Hezbollá, ahora también la influencia etarra tiene su cuota de poder nada menos que en el despacho de la Presidencia de la República, en el Palacio de Miraflores.
José Luis Eziolaza Galán, considerado el "número dos" del aparato militar de la organización, estuvo dirigiendo la estructura de ETA en América Latina, conocida con el nombre de "Bikingoak".
Ahora analicemos la ayuda o “mirar para otro lado” del gobierno venezolano en la preparación de comandos de ETA. ETA cuenta con "cinco comandos itinerantes" compuestos por un total de 70 jóvenes radicales no fichados, que han sido adiestrados en los últimos meses en diversos países de Sudamérica, entre ellos Venezuela.
Estos alevines de extremistas han recibido formación de la mano de diversos veteranos terroristas refugiados en Venezuela, México, Colombia o República Dominicana.
Informaciones ciertas de diferentes servicios de información e inteligencia coinciden en asegurar que la organización terrorista, ha recuperado en fechas recientes a antiguos miembros de la estructura, "apartados de las actuales estrategias”.
Es bueno hacer un poquito de historia para entender las informaciones anteriores. En Venezuela se encuentran en calidad de refugiados un número no mayor de 33 miembros de "Euskadi Ta Askatasuna" (ETA), tras un acuerdo de los entonces presidentes de ambos países Carlos Andrés Pérez, Jaime Lusinchi y Felipe González. .
La mayoría de estos etarras llegaron directamente de Argelia, donde se hallaban en calidad de expatriados. Muchos nacionalizados e incorporados a la vida laboral y familiar en Venezuela, siguen realizando "trabajos" de diversa índole para la organización, capitalización de la banda terrorista y formación de sus comandos.
Prueba de ello es el caso Cubillas, el cual fue uno de los primeros deportados a Venezuela y se le consideró el cabecilla de los etarras que residen en el país. Regentó el restaurante "Oker’s" en El Hatillo, nombre en honor al grupo etarra al que perteneció.
También sale a relucir ahora, que hace cuatro años el fiscal general Isaías Rodríguez, solicitó la captura de Miguel Ángel Aldana, Eugenio Barrutiabengoa Zabarte, Jesús Ricardo Arteaga Repulles, Ramón Sagarzazu Gaztelumendi, Martín Sansebastián Aguirre, Luis María Olalde y José Lorenzo Ayestarán, al ser solicitados por el Gobierno español por diversos delitos de terrorismo. Desconociéndose si fueron entregados o no.
Es importante hacer constar, que las viejas glorias se han encargado de preparar a los nuevos integrantes de cinco comandos itinerantes, que pudieran atentar en cualquier momento en cualquier ciudad española, inclinándose las autoridades policiales en la creencia de que por repercusión internacional y nacional son Madrid y Valencia.
Por lo tanto, es obvio que estos iniciados en el crimen de reciente incorporación no han recibido un entrenamiento demasiado "específico" en el amplio abanico de actividades, lo que implica un bajo grado de sofisticación en la colocación de artefactos explosivos.
Centrando su premisa en la preparación de coches-bomba y en el manejo de bombas lapa. Estos jóvenes han sido captados en una larga y ardua labor de sensibilización en Ikastolas (colegios vascos), Universidad Vasca, culminando su adoctrinamiento como miembros de la kale borroka, utilizando el tiempo de la ultima tregua para terminar su implicación.
Respecto a los posibles objetivos, se desecha la hipótesis de que los terroristas vuelvan a realizar atentados selectivos, es decir, el triste tiro en la nuca. Sospechan de acciones de más "trascendencia mediática", como sería la colocación de un coche bomba en algún punto de interés mundial en España.
De la pasividad de las autoridades venezolanas, es un claro ejemplo las manifestaciones de Luis Alberto Trincado, miembro de la denominada Plataforma BAI (SÍ), una asociación de residentes vascos en Venezuela "que apoya la lucha de nuestro pueblo por su autodeterminación", según dijo.
"Hasta ahora -prosiguió Trincado- todos los gobiernos de Venezuela nos han respetado y no hay antecedentes de la entrega a España de ningún miembro de la trabajadora y correcta comunidad vasca, a la cual se le abrirá una herida enorme, muy dolorosa y profunda".
Por otro lado existe el problema de la nacionalización de los terroristas, para así quitarle al gobierno español la posibilidad de solicitar la extradición al comprometerse el ejecutivo venezolano, como parte del acuerdo con ese colectivo, les ofrece la nacionalidad venezolana a otros cuatro miembros de ETA : Eugenio Barrutiabengoa, Lorenzo Ayestarán, Jesús Ricardo Urteaga y Miguel Ángel Aldana.
Con esta breve exposición, queda clara la permisividad del gobierno de Chávez con una organización terrorista asesina. Como viven, engordan las arcas de ETA, se preparan y participan de la cúpula de poder venezolana.